El Sagrado Corazón de Jesús
- Jn 19,31-37

Para que también ustedes crean
Jesús, animado por la voluntad del Padre, vivió plenamente su misión y su compromiso con los hombres; siempre yendo más allá, a veces a contracorriente, perdonó, sirvió, curó, calmó las tempestades de los corazones atormentados y amó hasta el extremo, dando la vida por sus hermanos.
Todo es posible en un corazón grande y generoso como el suyo, del cual, traspasado para ultimar su muerte, brotó vida, sangre y agua (v. 34), signos del bautismo y de la alianza que nos hacen hijos, hermanos y discípulos.
El que vio da testimonio…, para que también ustedes crean (v. 35).
Nosotros también hemos visto, ¿damos testimonio para que otros crean?
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.
