VIERNES 9

Escuchar con agrado al Señor
(v. 37)

Lectura del santo evangelio según san Marcos (12,35-37)

Un día, mientras enseñaba en el templo, Jesús preguntó: «¿Cómo pueden decir los escribas que el Mesías es hijo de David? El mismo David, inspirado por el Espíritu Santo, ha declarado: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi derecha y yo haré de tus enemigos el estrado donde pongas los pies. Si el mismo David lo llama ‘Señor’, ¿cómo puede ser hijo suyo?»

La multitud que lo rodeaba, que era mucha, lo escuchaba con agrado.

Palabra del Señor.

¿Escuchamos o pensamos lo que queremos escuchar?

Nuestro problema de comunicación es que no escuchamos para entender. Escuchamos para contestar (Frase sin autor).

Lo mismo hacemos con la verdad revelada, la convertimos en un problema de teorías y elucubraciones, e intentamos descifrarla con nuestros propios criterios, tratando de contestar nuestras dudas o justificando nuestras resistencias, hasta confundirnos y nunca llegar a ella,

Pero la sencillez del pueblo, con su corazón transparente y sencillo, nos deja una lección: escuchar con agrado al Señor (v. 37).

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.