
Lectura de la carta de San Pablo a los Corintios
1 Cor 1, 26-31
Hermanos: Consideren que entre ustedes, los que han sido llamados por Dios, no hay muchos sabios, ni muchos poderosos, ni muchos nobles, según los criterios humanos. Pues Dios ha elegido a los ignorantes de este mundo, para humillar a los sabios; a los débiles del mundo, para avergonzar a los fuertes; a los insignificantes y despreciados del mundo, es decir, a los que no valen nada, para reducir a la nada a los que valen; de manera que nadie pueda presumir delante de Dios.
En efecto, por obra de Dios, ustedes están injertados en Cristo Jesús, a quien Dios hizo nuestra sabiduría, nuestra justicia, nuestra santificación y nuestra redención. Por lo tanto, como dice la Escritura: El que se gloría, que se gloríe en el Señor.
Palabra de Dios.
Consideren quiénes han sido elegidos por Dios (v. 26)
La fortaleza del Reino está en la vulnerabilidad del hombre: Dios escogió a los que el mundo tiene por locos, débiles, insignificantes; a los que son despreciados y nada valen según los criterios del mundo. Así, en esta contradicción, estamos unidos a Cristo Jesús.
El que se gloría, que se gloríe en el Señor (v. 31)
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.
