SÁBADO 24

Nos visitará el sol que nace de lo alto (v. 78)

Lectura del santo evangelio según san Lucas

Lc 1, 67-79

En aquel tiempo, Zacarías, padre de Juan, lleno del Espíritu Santo, profetizó diciendo:

Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
y ha hecho surgir en favor nuestro
un poderoso salvador en la casa de David, su siervo.
Así lo había anunciado desde antiguo,
por boca de sus santos profetas:
que nos salvaría de nuestros enemigos
y de las manos de todos los que nos odian,
para mostrar su misericordia a nuestros padres,
acordándose de su santa alianza.

El Señor juró a nuestro padre Abraham
concedernos que, libres ya de nuestros enemigos,
lo sirvamos sin temor, en santidad y justicia
delante de él, todos los días de nuestra vida.

Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor a preparar sus caminos
y a anunciar a su pueblo la salvación,
mediante el perdón de los pecados.

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto
para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombras de muerte,
para guiar nuestros pasos por el camino de la paz’’.

Palabra del Señor.

Nos visitará el sol que nace de lo alto (v. 78)

Está por llegar, y en la mirada esperanzada de Zacarías podemos vernos, también nosotros, como los testigos privilegiados del sol radiante que nos visitará de lo alto (v. 78). En cada amanecer de nuestra historia, la luminosidad de la Palabra, hecha hombre, nos muestra con claridad el camino hacia la verdad y la plenitud.

De igual manera, llenos del Espíritu Santo, podremos cantar con alegría: Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo, y ha hecho surgir en favor nuestro un poderoso salvador (vv. 68-69).Mario A. Hernández Durán, Teólogo.