SÁBADO 24

  • Jn 6,60-69

¿Te escandalizas?

No se trata, simple y llanamente, de tolerar el evangelio, porque eso significaría que, en principio, es intolerable; viéndolo así, las palabras de Jesús resultarán inadmisibles. (cf. v. 60) La tolerancia es una actitud mediocre, aceptar sin compromisos, dejar pasar, no estar de acuerdo… 

Comer la carne de Jesús y beber su sangre, es un absurdo para quien lo ve desde su materialidad, y un reto mayor para quien decide seguirlo como discípulo, pues no se trata de reducir el misterio, a una hostia y un cáliz, sino descubrir que en esa propuesta, tan descabellada para algunos, o tan simple para otros, subyace la presencia del Espíritu que transforma y da vida: 

El Espíritu es quien da la vida; la carne para nada aprovecha. Las palabras que les he dicho son espíritu y vida… (v. 63)

El pan y el vino que Jesús nos ofrece marcan el principio de una nueva forma de vida, propuesta por él y vivida en carne propia, que, si se come como signo de aceptación, se está dispuesto a caminar y vivir al ritmo del evangelio. Siendo así, ¿esto los escandaliza? ¿También ustedes quieren dejarme? (vv. 61.67)

Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna; y nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios (v. 69)

Mario A. Hernández Durán, Teólogo