SÁBADO 21

aquel que blasfeme contra el Espíritu Santo, no se le perdonará (v. 10)

Lectura del santo evangelio según san Lucas (12, 8-12)

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Yo les aseguro que a todo aquel que me reconozca abiertamente ante los hombres, lo reconocerá abiertamente el Hijo del hombre ante los ángeles de Dios; pero a aquel que me niegue ante los hombres, yo lo negaré ante los ángeles de Dios.

A todo aquel que diga una palabra contra el Hijo del hombre, se le perdonará; pero a aquel que blasfeme contra el Espíritu Santo, no se le perdonará.

Cuando los lleven a las sinagogas y ante los jueces y autoridades, no se preocupen de cómo se van a defender o qué van a decir, porque el Espíritu Santo les enseñará en aquel momento lo que convenga decir».

Palabra del Señor.

¿Por qué negar a Jesús, o decir algo en contra de él, es perdonable, en cambio, blasfemar contra el Espíritu es imperdonable?

El mensaje y las enseñanzas del Señor son propuestas a los hombres con libertad, y pueden ser escuchadas y acogidas, o negadas, libremente. Por el contrario, el Espíritu es la presencia definitiva de Dios en el hombre, el sello que nos marca y nos unge como garantía en el corazón (cf. 2Cor 1,22).

El Espíritu nos capacita para conocer la verdad, nos inspira y guía a lo largo de la vida; enseña lo que conviene decir en el momento oportuno (v. 12) y nos permite disfrutar de la libertad de los hijos de Dios (Rm 8,21).

Oponerse a ello, despreciarlo o desestimarlo, es blasfemar (cf. v. 10).

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.