SÁBADO 19

Dejen a los niños y no les impidan que se acerquen a mí… (14)

Lectura del santo evangelio según san Mateo (19,13-15)

En aquel tiempo, le presentaron unos niños a Jesús para que les impusiera las manos y orase por ellos. Los discípulos regañaron a la gente; pero Jesús les dijo: «Dejen a los niños y no les impidan que se acerquen a mí, porque de los que son como ellos es el Reino de los cielos». Después les impuso las manos y continuó su camino.

Palabra del Señor.

¿Por qué impedir que los niños se acerquen a Jesús? Porque, en ese contexto, los niños estaban en riesgo de impureza por las cosas que tocaban al jugar: tierra, gusanos, animales, piedras, etc.; y los adultos podrían quedar impuros por el simple hecho de tocarlos o tenerlos cerca.

Así, la relación con Dios dependía de la rigidez de las leyes y del escrupuloso cuidado de la perfección, la pureza y la imagen personal, descuidando las relaciones abiertas, sencillas y sin escrúpulos con el prójimo.

Jesús rompe esos límites y pone ante nosotros un nuevo paradigma: ¿De quién es el Reino? No de aquellos que observan la ley con frialdad y precisión, sino de los que son como los niños: inocentes, francos, transparentes, sin malicia, alegres y sin prejuicios ante nadie.

¿Cómo es tu relación con el hermano y cómo es con Dios?

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.