Lectura del santo evangelio según san Mateo (19, 13-15)
En aquel tiempo, le presentaron unos niños a Jesús para que les impusiera las manos y orase por ellos. Los discípulos regañaron a la gente; pero Jesús les dijo: «Dejen a los niños y no les impidan que se acerquen a mí, porque de los que son como ellos es el Reino de los cielos». Después les impuso las manos y continuó su camino.
Palabra del Señor.
Acérquense a mí, nada lo impide (cf. v. 14)
Jesús nos invita a mirar distinto, a pensar distinto y acercarnos a él con sencillez y humildad, como los niños, desde la inocencia, con transparencia, sin prejuicios y en plena libertad.
¡Vayamos a él, nada ni nadie nos lo impide!, porque de los que son como ellos es el Reino de los cielos (cf. v. 14).
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.

