
(vv. 20-21).
Lectura del santo evangelio según san Juan (15, 18-21)
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Si el mundo los odia, sepan que me ha odiado a mí antes que a ustedes. Si fueran del mundo, el mundo los amaría como cosa suya; pero el mundo los odia porque no son del mundo, pues al elegirlos, yo los he separado del mundo.
Acuérdense de lo que les dije: ‘El siervo no es superior a su señor’. Si a mí me han perseguido, también a ustedes los perseguirán, y el caso que han hecho de mis palabras lo harán de las de ustedes. Todo esto se lo van a hacer por mi causa, pues no conocen a aquel que me envió».
Palabra del Señor.
Estamos en el mundo
El conflicto de Jesús con el mundo no es desconocimiento de la realidad o indiferencia ante ella; es la consecuencia, inevitable, de dos realidades que se contraponen: por un lado, la del Reino y su novedad, que sustenta sus enseñanzas en los criterios del evangelio (convertirse, amar, perdonar, compartir, ser misericordiosos…); por otro, la de una sociedad que, odiando a Jesús (cf. v. 18), desconoce a Dios y se resiste a cambiar mente y corazón.
No ser del mundo significa tomar postura por el proyecto de Jesús y responder, con valentía, a la elección que él ha hecho de nosotros, separándonos para rescatarnos del mundo y convertirnos en un nuevo referente (cf. v. 19).
El conflicto de Jesús, es también nuestro conflicto: Si a mí me han perseguido, a ustedes también los perseguirán…, por mi causa (vv. 20-21).
Estamos en el mundo, ¿por quién tomamos postura?
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.
