El Corazón Inmaculado de María
- Lc 2,41-51

Conservar en el corazón
¿Un corazón inmaculado? No sólo el de María, también el nuestro.
Un corazón:
- Preocupado por el hijo y por el hermano.
- Atento a las necesidades y dispuesto a resolverlas.
- Humilde y sencillo, que acoge la Palabra y la pone en práctica.
- Que se abre a la humanidad entera con un abrazo materno.
- Que mira con bondad y misericordia la realidad y la hace suya, conservándola en el corazón (v. 51).
- Que ama sin condiciones y cree sin reservas, hasta decir confiado: hágase en mí según tu Palabra (Lc 1,38).
El corazón de María es reflejo del corazón humano.
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.
