MIÉRCOLES SANTO

¿Cuánto me dan si les entrego a Jesús? (v. 15).

Lectura del santo evangelio según san Mateo (26, 14-25)

En aquel tiempo, uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a ver a los sumos sacerdotes y les dijo: «¿Cuánto me dan si les entrego a Jesús?» Ellos quedaron en darle treinta monedas de plata. Y desde ese momento andaba buscando una oportunidad para entregárselo.

El primer día de la fiesta de los panes Ázimos, los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: «¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua?» Él respondió: «Vayan a la ciudad, a casa de fulano y díganle: ‘El Maestro dice: Mi hora está ya cerca. Voy a celebrar la Pascua con mis discípulos en tu casa’ «. Ellos hicieron lo que Jesús les había ordenado y prepararon la cena de Pascua.

Al atardecer, se sentó a la mesa con los Doce, y mientras cenaban, les dijo: «Yo les aseguro que uno de ustedes va a entregarme». Ellos se pusieron muy tristes y comenzaron a preguntarle uno por uno: «¿Acaso soy yo, Señor?» Él respondió: «El que moja su pan en el mismo plato que yo, ése va a entregarme. Porque el Hijo del hombre va a morir, como está escrito de él; pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre va a ser entregado! Más le valiera a ese hombre no haber nacido». Entonces preguntó Judas, el que lo iba a entregar: «¿Acaso soy yo, Maestro?» Jesús le respondió: «Tú lo has dicho».

Palabra del Señor.

¿Cuáles son las preguntas de tu corazón?

El evangelista Mateo destaca dos preguntas que se contraponen entre sí y reflejan, de un modo u otro, las intenciones y los deseos más profundos del corazón humano.

Por un lado, la pregunta de aquellos que han decidido poner fuera de sus vidas al Señor y entregarlo, a cualquier precio, a los proyectos de muerte e ignominia: ¿Cuánto me dan si les entrego a Jesús? (v. 15).

Por otro lado, la pregunta de quienes han decidido hacer parte de su vida y de su historia al Señor; los que abren su corazón para recibirlo, acogerlo y convierten cada instante de su presencia en una fiesta: ¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua? (v. 17).

Pero, no olvidemos que al Señor lo recibimos o lo rechazamos en el hermano, a quien podemos vender a precio de muerte, o acoger en la fiesta de la fraternidad.

También hoy en día se vende gente. Todos los días. Hay Judas que venden a sus hermanos y hermanas: explotándolos en el trabajo, no pagando lo justo, no reconociendo los deberes… Hoy en día el comercio de seres humanos es como el de otros tiempos: se hace. (Papa Francisco, Homilía Santa Marta, 8 abril 2020)

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.