MIÉRCOLES 8

Señor, enséñanos a orar… (v. 1)

Lectura del santo evangelio según san Lucas (11, 1-4)

Un día, Jesús estaba orando y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: «Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos».

Entonces Jesús les dijo: «Cuando oren, digan:
Padre, santificado sea tu nombre,
venga tu Reino,
danos hoy nuestro pan de cada día
y perdona nuestras ofensas,
puesto que también nosotros perdonamos
a todo aquel que nos ofende,
y no nos dejes caer en tentación».

Palabra del Señor.

Cuando oren…

Nunca demos por hecho que sabemos orar, sobre todo, si nuestra oración se desentiende de la vida y pasa de largo ante la realidad.

Jesús nos enseña a orar a partir de la vida y de la relación cercana con el Padre, y nos ayuda a descubrir que necesitamos acoger del Reino como nuestro proyecto de vida; descubrir que no somos autosuficiente, porque necesitamos de pan para vivir; tener la humildad para pedir perdón y la osadía de perdonar… Además, asumir que el mal nos acecha, pero que, tomados de su mano, podremos superarlo.

Es decir, nos enseña a orar para construir una comunidad fraterna, hijos del mismo Padre. No se trata de pedir para satisfacer los propios deseos, sino más bien para mantener despierta la amistad con Dios, quien —sigue diciendo el Evangelio— «dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan» (Lc 11, 13). (…) Cada vez que rezamos el Padre Nuestro, nuestra voz se entrelaza con la de la Iglesia, porque quien ora jamás está solo. (Benedicto XVI – Ángelus, 25 de julio de 2010)

Señor, enséñanos a orar… (v. 1)

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.