S. Ambrosio, obispo y doctor de la Iglesia

Lectura del santo evangelio según san Mateo
Mt 11, 28-30
En aquel tiempo, Jesús dijo: “Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo los aliviaré. Tomen mi yugo sobre ustedes y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso, porque mi yugo es suave y mi carga, ligera”.
Palabra del Señor.
Aprendan de mí (v. 29)
Hemos convertido el cristianismo en una forma de vida marcada por el peso de normas moralistas y reglas exigentes; indoblegables, condenatorias e inquisitoriales. Así, quien no se ajusta a ellas, por la razón que sea, será marginado, indiscutiblemente.
Esto sucede porque hemos pasado por alto el evangelio y las enseñanzas del Señor, que apuntan siempre en sentido contrario al “sin sentido” por el que nosotros transitamos:
Aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso, porque mi yugo es suave y mi carga, ligera (v. 29)
En una palabra, el cristianismo, según el evangelio, debe ser una vida marcada por la misericordia.
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.
