S. Andrés, apóstol.

Lectura del santo evangelio según san Mateo
Mt 4, 18-22
Una vez que Jesús caminaba por la ribera del mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado después Pedro, y Andrés, los cuales estaban echando las redes al mar, porque eran pescadores. Jesús les dijo: “Síganme y los haré pescadores de hombres”. Ellos inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.
Pasando más adelante, vio a otros dos hermanos, Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que estaban con su padre en la barca, remendando las redes, y los llamó también. Ellos, dejando enseguida la barca y a su padre, lo siguieron.
Palabra del Señor.
¡Síganme!
No importa el tiempo que vivamos, o el lugar donde nos encontremos, el Señor sigue llamándonos: ¡Síganme! (v. 19)
Es, tal vez, una llamado que se actualiza cada día, e implica un movimiento que nos saca de nuestra seguridades y zonas de confort; un llamado que nos pone entre quedarnos como siempre, o dejarlo todo (v.20)
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.
