
Lectura del santo evangelio según san Mateo (7,15-20)
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Cuidado con los falsos profetas. Se acercan a ustedes disfrazados de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conocerán. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los cardos?
Todo árbol bueno da frutos buenos y el árbol malo da frutos malos. Un árbol bueno no puede producir frutos malos y un árbol malo no puede producir frutos buenos. Todo árbol que no produce frutos buenos es cortado y arrojado al fuego. Así que por sus frutos los conocerán».
Palabra del Señor.
Dar frutos buenos
Jesús nos invita a ser cautos con la falsedad y a discernir entre lo bueno y lo malo, y nos dice cómo. No se trata de hacer reflexiones complejas, o sofisticadas investigaciones, sino mirar, con detenimiento y profundidad, lo que una persona produce a lo largo de su vida, a través de sus actos, pensamientos y palabras, para conocer, así, la bondad, la maldad, o la falsedad de su corazón.
Por sus frutos los conoceremos, y nos conocerán (vv. 16 y 20). Estamos invitados, no a convertirnos en jueces de los demás, sino a revisar qué disfraz llevamos encima (cf. v. 15) y si nuestra vida es como un árbol bueno que produce frutos buenos (v. 18)
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.
