MIÉRCOLES 28

SANTOS INOCENTES, MÁRTIRES

¿Matar a los niños?

Lectura del santo evangelio según san Mateo

Mt 2, 13-18

Después de que los magos partieron de Belén, el ángel del Señor se le apareció en sueños a José y le dijo: “Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto. Quédate allá hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo”.

José se levantó y esa misma noche tomó al niño y a su madre y partió para Egipto, donde permaneció hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por medio del profeta: De Egipto llamé a mi hijo.

Cuando Herodes se dio cuenta de que los magos lo habían engañado, se puso furioso y mandó matar, en Belén y sus alrededores, a todos los niños menores de dos años, conforme a la fecha que los magos le habían indicado.

Así se cumplieron las palabras del profeta Jeremías: En Ramá se ha escuchado un grito, se oyen llantos y lamentos: es Raquel que llora por sus hijos y no quiere que la consuelen, porque ya están muertos.

Palabra del Señor.

¿Matar a los niños?

También hoy, miles de niños inocentes mueren a causa del odio entre naciones, la envidia, la indiferencia, el egoísmo y el abuso de un poder que no se ejerce con responsabilidad ni para el bien común.

También hoy, cuando desconocemos o negamos la verdad, pasamos por encima de la vida que brota generosa en la mirada transparente de un niño, en su sonrisa franca, en su palabra sencilla, en sus deseos de vivir jugando y soñar despierto.

Caminamos en sentido contrario al evangelio, que nos dice: dejen que los niños se acerquen, y no se lo impidan (Mt 19,14).

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.