MIÉRCOLES 28

El Hijo del hombre no tiene en dónde reclinar la cabeza (v. 58)

Lectura del santo evangelio según san Lucas 

Lc 9, 57-62

En aquel tiempo, mientras iban de camino Jesús y sus discípulos, alguien le dijo: «Te seguiré a donde quiera que vayas». Jesús le respondió: «Las zorras tienen madrigueras y los pájaros, nidos; pero el Hijo del hombre no tiene en dónde reclinar la cabeza».

A otro, Jesús le dijo: «Sígueme». Pero él le respondió: «Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre». Jesús le replicó: «Deja que los muertos entierren a sus muertos. Tú ve y anuncia el Reino de Dios».

Otro le dijo: «Te seguiré, Señor; pero déjame primero despedirme de mi familia». Jesús le contestó: «El que empuña el arado y mira hacia atrás, no sirve para el Reino de Dios».

Palabra del Señor.

¡Te seguiré, Señor!

Jesús seduce, provoca, llama…, y del corazón del hombre aflora una respuesta animada y comprometida: ¡Te seguiré!

Pero debemos cuidar de no quedarnos en la ilusión piadosa del voluntarismo y tener claridad ante las exigencias del seguimiento: El que empuña el arado y mira hacia atrás, no sirve para el reino de Dios (v. 62).

Tú ve y anuncia el Reino de Dios (v. 60)

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.