- Mt 13,1-9

Salió el sembrador…
De la mano del sembrador cae la Palabra, como semilla sembrada en los corazones. En ocasiones, nos olvidamos de ella, la abandonamos en el camino, muere ante nuestra actitud dura y reticente, o entre los agobios que nos abruman.
No obstante, somos también tierra fértil, amplia y generosa; pero hay que limpiar el terreno para que la semilla crezca y de frutos.
El que tenga oídos, que oiga (v. 9).
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.
