- Lc 13,22-30

La puerta es angosta (v. 24)
Una pregunta ronda nuestra conciencia: ¿Quiénes, cómo y cuántos se salvarán? (cf. v. 23). Es claro que, todos los que hacen el mal, encontrarán cerradas las puertas del Reino (cf. vv. 25-27). No obstante, existe la posibilidad de entrar en él, pero ¡hay que esforzarse! (v. 24).
Porque la puerta es angosta y muchos tratarán entrar y no podrán (v. 24).
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.
