
Lectura del santo evangelio según san Mateo (11,25-27)
En aquel tiempo, Jesús exclamó: «¡Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a la gente sencilla! Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien.
El Padre ha puesto todas las cosas en mis manos. Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar».
Palabra del Señor.
Lo que Jesús nos revela y nos dice del Padre son cosas sencillas y comprensibles, que nosotros hemos complicado, haciéndolas inaccesibles y exclusivas para unos cuantos; él agradece al Padre que sea la gente sencilla quien lo conozca de primera mano y se alegra por darlo a conocer así.
Nosotros, ¿cómo hemos conocido a Dios? ¿Acogemos con sencillez las palabras del Hijo, que nos lo da a conocer? ¿Preferimos que sea él quien nos hable del Padre, o buscamos otras fuentes y otros referentes?
¡Que no haya duda! Al Padre lo conocemos por medio de Jesús, Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien (v. 26).
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.
