MIÉRCOLES 12

¿Una señal? (v. 29)

Lectura del santo evangelio según san Lucas (11, 29-32)

En aquel tiempo, la multitud se apiñaba alrededor de Jesús y comenzó a decirles: «La gente de este tiempo es una gente perversa. Pide una señal, pero no se le dará más señal que la de Jonás. Pues así como Jonás fue una señal para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para la gente de este tiempo.

Cuando sean juzgados los hombres de este tiempo, la reina del sur se levantará el día del juicio para condenarlos, porque ella vino desde los últimos rincones de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.

Cuando sea juzgada la gente de este tiempo, los hombres de Nínive se levantarán el día del juicio para condenarla, porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás».

Palabra del Señor.

Hijos de este tiempo, atrapados en las redes y los medios, internautas sin rumbo fijo, náufragos en la indefinición del caos informático; confundidos entre mil voces sin rostro, entre palabras que llenan espacios sin decir nada; indiferentes, extenuados, indecisos buscamos y pedimos una señal, una respuesta a modo, a veces superficial, otras insuficiente… (cf. v. 29)

Nos conformamos con el sutil perfil de la mentira y el pertinaz guiño del engaño, sin darnos cuenta de que dentro de nosotros, en lo más profundo del corazón, hay uno que es más que todo eso…

¡Atención!, la única señal es el Hijo del hombre (cf. v. 30).

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.