MIÉRCOLES 12

De corazón del hombre (v. 21)

Lectura del santo evangelio según san Marcos (7, 14-23)

En aquel tiempo, Jesús llamó de nuevo a la gente y les dijo: «Escúchenme todos y entiéndanme. Nada que entre de fuera puede manchar al hombre; lo que sí lo mancha es lo que sale de dentro».

Cuando entró en una casa para alejarse de la muchedumbre, los discípulos le preguntaron qué quería decir aquella parábola. Él les dijo: «¿Ustedes también son incapaces de comprender? ¿No entienden que nada de lo que entra en el hombre desde afuera puede contaminarlo, porque no entra en su corazón, sino en el vientre y después, sale del cuerpo?» Con estas palabras declaraba limpios todos los alimentos.

Luego agregó: «Lo que sí mancha al hombre es lo que sale de dentro; porque del corazón del hombre salen las intenciones malas, las fornicaciones, los robos, los homicidios, los adulterios, las codicias, las injusticias, los fraudes, el desenfreno, las envidias, la difamación, el orgullo y la frivolidad. Todas estas maldades salen de dentro y manchan al hombre».

Palabra del Señor.

El mundo, a través de los medios, las plataformas, o el ingenio de la mercadotecnia, estimula en nosotros la necesidad de cuidar el cuerpo, la alimentación, la apariencia, vestir a la moda, navegar sin límites por los engañosos canales de la comunicación impersonal… Pero se ha olvidado de motivar y cultivar la interioridad.

La vaciedad y la inconsistencia del interior sólo arroja fuera la agresividad y el desequilibrio de un corazón corrompido y lastimado: fornicación, robo, homicidios, adulterio, codicia, injusticia, fraude, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad

Lo que sí mancha al hombre es lo que sale de dentro; porque del corazón del hombre salen las intenciones malas (v. 21)

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.