MIÉRCOLES 1

Mt 15,29-37

Todos comieron hasta saciarse (v. 37)

La pobreza y el hambre caminan a la par de la enfermedad y la muerte. Jesús, ante esa misma realidad, sanaba y alimentaba. Las carencias del mundo son como un desierto seco y estéril: ¿Dónde vamos a conseguir, en este lugar despoblado, panes suficientes para saciar a tal muchedumbre? (v. 33).

La pregunta para nosotros hoy, es la misma y nos interpela: ¿Cuántos panes tienen? (v. 34).

  • La respuesta nos la da Jesús: tomar lo que tenemos, dar gracias por ello y repartirlo entre la gente (cf. vv. 35-36).

El resultado es maravilloso: Todos comieron hasta saciarse, y llenaron siete canastos con los pedazos que habían sobrado (v. 37).

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.