MIÉRCOLES 1

  • Lc 4,38-44

La gente lo andaba buscando

Desde el amanecer y hasta que el sol se mete (cf. vv. 38 y 42), se mide el tiempo que Jesús dedica a los pobres, los enfermos, los poseídos y los olvidados. Es el tiempo de la vida activa que se invierte en servir. Todo comienza en un lugar solitario (v. 42), orando, para continuar, el resto del día, amando.

¿Te has preparado desde el amanecer? Piensa que, tal vez, muchos recurrirán a ti en busca de paz y esperanza. Ve y ora en un lugar solitario

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.