MIÉRCOELS 15

STA. TERESA DE JESÚS

¡Ay de ustedes!

Lectura del santo evangelio según san Lucas (11, 42-46)

En aquel tiempo, Jesús dijo: “¡Ay de ustedes, fariseos, porque pagan diezmos hasta de la hierbabuena, de la ruda y de todas las verduras, pero se olvidan de la justicia y del amor de Dios! Esto debían practicar sin descuidar aquello. ¡Ay de ustedes, fariseos, porque les gusta ocupar los lugares de honor en las sinagogas y que les hagan reverencias en las plazas! ¡Ay de ustedes, porque son como esos sepulcros que no se ven, sobre los cuales pasa la gente sin darse cuenta!”

Entonces tomó la palabra un doctor de la ley y le dijo: “Maestro, al hablar así, nos insultas también a nosotros”. Entonces Jesús le respondió: “¡Ay de ustedes también, doctores de la ley, porque abruman a la gente con cargas insoportables, pero ustedes no las tocan ni con la punta del dedo!”

Palabra del Señor.

Lo primero: amar y hacer justicia

También nosotros, como aquellos fariseos, en ocasiones, empeñamos nuestra fe en un tibio pragmatismo, o en la inmediatez de las cosas materiales que, como “placebo”, nos dan la ilusoria sensación de “estar bien con Dios”.

Así, corremos el riesgo de olvidar lo fundamental en la buena nueva de Jesús: la justicia y el amor (v. 42). Dos cualidades propias del seguimiento que implican apertura, entereza, entrega total, compromiso incondicional y poner la vida en riesgo…

De nosotros depende ser como sepulcros que no se ven, o referentes de un proyecto que transforma la sociedad y dignifica al hombre.

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.