MARTES 9

¿Qué nueva doctrina es ésta? (v. 27)

Lectura del santo evangelio según san Marcos (1, 21-28)

En aquel tiempo, se hallaba Jesús en Cafarnaúm y el sábado fue a la sinagoga y se puso a enseñar. Los oyentes quedaron asombrados de sus palabras, pues enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas.

Había en la sinagoga un hombre poseído por un espíritu inmundo, que se puso a gritar: “¿Qué quieres tú con nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a acabar con nosotros? Ya sé quién eres: el Santo de Dios”. Jesús le ordenó: “¡Cállate y sal de él!” El espíritu inmundo, sacudiendo al hombre con violencia y dando un alarido, salió de él. Todos quedaron estupefactos y se preguntaban: “¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es ésta? Este hombre tiene autoridad para mandar hasta a los espíritus inmundos y lo obedecen”. Y muy pronto se extendió su fama por toda Galilea.

Palabra de Dios.

En los medios, en las redes, en los promos de la radio y la TV, en los espectaculares de calles y edificios…, vemos anuncios, propuestas y ofertas de toda clase de doctrina (cf. v. 27); siempre dispuestas a darnos la mejor alternativa para ser felices y encontrar la plenitud. Nos presentan la mejor imagen del “dios” que buscamos y que nos espera con los brazos abiertos.

No obstante, la maldad, el odio, la desigualdad, la injusticia, las luchas fratricidas no desaparecen y cada vez echan raíces más profundas en el corazón humano. Es como si viviéramos poseídos por el mal (cf. v. 23).

Jesús ha llegado (v. 21) y su presencia nos interpela y, tal vez, el miedo a cambiar nos hace gritar: ¿Qué quieres tú con nosotros, Jesús de Nazaret? (v. 24).

Pero la fuerza de su voz, la grandeza de su misericordia y la hondura de su amor ponen un límite a nuestras resistencias y nos abren las puertas de la liberación: ¡Cállate y sal de él! (v. 25).

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.