- Mt 5,13-16

Dar sabor e iluminar
A un seguidor de Jesús lo distinguen varias cosas, entre otras, dar sabor a la vida y ser luz en oscuridad. Esto nos permite afirmar que los cristianos debemos ser gente alegre, feliz y luminosa. ¿Por qué a veces nos comportamos con tanta amargura y desolación?
Ustedes son sal de la tierra y luz del mundo (vv. 13-14).
Si las bienaventuranzas son nuestro carnet de identidad, dar sabor e iluminar son nuestra labor esencial en el mundo.
Que brille la luz de ustedes ante los hombres, para que viendo las buenas obras que ustedes hacen, den gloria a su Padre, que está en los cielos (v. 16).
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.
