MARTES 7

¿A dónde vas?

Lectura del santo evangelio según san Juan (16,5-11)

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Me voy ya al que me envió y ninguno de ustedes me pregunta: ‘¿A dónde vas?’ Es que su corazón se ha llenado de tristeza porque les he dicho estas cosas. Sin embargo, es cierto lo que les digo: les conviene que me vaya; porque si no me voy, no vendrá a ustedes el Paráclito; en cambio, si me voy, yo se lo enviaré.

Y cuando él venga, establecerá la culpabilidad del mundo en materia de pecado, de justicia y de juicio; de pecado, porque ellos no han creído en mí; de justicia, porque me voy al Padre y ya no me verán ustedes; de juicio, porque el príncipe de este mundo ya está condenado».

Palabra del Señor.

¿A dónde vas? ¿A dónde te has ido? Nuestros corazones están llenos de tristeza, porque no hemos comprendido que regresarías al Padre para enviarnos al consolador (cf. vv. 5-7).

No entendimos por qué nos convendría tu partida (v. 7), como tampoco asumimos que el Espíritu ha venido: porque, contrariamente a lo que nos has dicho, seguimos pecando al no creer en ti; nuestra justicia te mantiene atado a la cruz y hemos fracasado, porque ningún juicio ha sido capaz de condenar y someter al mal (cf. vv. 9-11).

Señor, ayúdanos a descubrir que somos templo del Espíritu (cf. 1Cor 6,19) y que sólo él, el Espíritu de la verdad, nos guiará hasta la verdad plena (cf. Jn 16,7.13).

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.