MARTES 6

Al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios (v. 17)

Lectura del santo evangelio según san Marcos (12, 13-17)

En aquel tiempo, los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos le enviaron a Jesús unos fariseos y unos partidarios de Herodes, para hacerle una pregunta capciosa. Se acercaron, pues, a él y le dijeron: «Maestro, sabemos que eres sincero y que no te importa lo que diga la gente, porque no tratas de adular a los hombres, sino que enseñas con toda verdad el camino de Dios. ¿Está permitido o no, pagarle el tributo al César? ¿Se lo damos o no se lo damos?»

Jesús, notando su hipocresía, les dijo: «¿Por qué me ponen una trampa? Tráiganme una moneda para que yo la vea». Se la trajeron y él les preguntó: «¿De quién es la imagen y el nombre que lleva escrito?» Le contestaron: «Del César». Entonces les respondió Jesús: «Den al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios». Y los dejó admirados
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Palabra del Señor.

Una fe confundida, nos pone trampas…

A veces, quisiéramos que Dios nos resolviera todo, o damos por hecho que así será, suponiendo que es omnipotente y todo lo puede

Ciertamente él lo puede todo. Pero nosotros… ¿nada podemos? Hay cosas de la vida cotidiana que se resuelven por sí mismas, o toca a nosotros resolver; basta una sencilla decisión, o actuar por sentido común.

Cuando confundimos la fe con la política, la economía, o con nuestros asuntos de sociedad, convertimos a Dios en político, economista y asistente social. Así, ponemos trampas a la fe y, probablemente, terminaremos decepcionados…

Al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios (v. 17)

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.