MARTES 5

¡Gracias, Padre! porque te has revelado a la gente sencilla

Lectura del santo evangelio según san Lucas (10, 21-24)

En aquella misma hora, Jesús se llenó de júbilo en el Espíritu Santo y exclamó: «¡Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y a los entendidos, y las has revelado a la gente sencilla! ¡Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien! Todo me lo ha entregado mi Padre y nadie conoce quién es el Hijo, sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar».

Volviéndose a sus discípulos, les dijo aparte: «Dichosos los ojos que ven lo que ustedes ven. Porque yo les digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, y oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron».

Palabra del Señor.

El Adviento abre ante nosotros, poco a poco, un gran misterio que nos llevará al encuentro con Dios en la encarnación del Hijo. Un misterio que se ha revelado a la gente sencilla, porque así le ha parecido bien al Padre (cf. v. 21).

Dispongamos nuestro corazón desde la sencillez y la humildad para descubrir la riqueza de esa presencia en nuestras vidas.

¡Gracias, Padre!

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.