MARTES 4

¡Ya ves…, lo hemos dejado todo! (v. 28)

Lectura del santo evangelio según san Marcos (10, 28-31)

En aquel tiempo, Pedro le dijo a Jesús: «Señor, ya ves que nosotros lo hemos dejado todo para seguirte».

Jesús le respondió: «Yo les aseguro: Nadie que haya dejado casa, o hermanos o hermanas, o padre o madre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, dejará de recibir, en esta vida, el ciento por uno en casas, hermanos y hermanas, madres e hijos y tierras, junto con persecuciones, y en el otro mundo, la vida eterna. Y muchos que ahora son los primeros serán los últimos, y muchos que ahora son los últimos, serán los primeros».

Palabra del Señor.

¿Realmente nosotros hemos dejado todo por el Señor y el Evangelio? ¿Nuestra vida se ha permeada de su presencia y su palabra? Bastaría con mirar en nuestro entorno para ver qué recompensas hemos recibido…, ¿tal vez cien veces más? (cf. v. 30)

El seguimiento se vive en lo cotidiano y en las relaciones más significativas: padres, hermanos, hijos, amigos; en ellos se manifiesta el Reino y con ellos se pone en práctica el Evangelio. Allí, el Señor nos recompensa.

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.