
Lectura del santo evangelio según san Marcos
Mc 3, 31-35
En aquel tiempo, llegaron a donde estaba Jesús, su madre y sus parientes; se quedaron fuera y lo mandaron llamar. En torno a él estaba sentada una multitud, cuando le dijeron: «Ahí fuera están tu madre y tus hermanos, que te buscan».
Él les respondió: «¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?» Luego, mirando a los que estaban sentados a su alrededor, dijo: «Éstos son mi madre y mis hermanos. Porque el que cumple la voluntad de Dios, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre».
Palabra del Señor.
Ahí fuera
Ante Jesús y la fuerza de su mensaje, que interpela a fondo y exige cambios radicales, nos encontramos, en ocasiones, como María y sus hermanos, en la indecisión y la perplejidad: quedarnos fuera…, o sentarnos con la multitud a escucharlo (v. 32), adentrarnos en su mensaje y seguirlo sin condiciones, sin miedos ni apariencias.
Basta saber, y creer, que quien cumple la voluntad de Dios es su hermano, su hermana y su madre (v. 35).
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.
