- Lc 21,5-11

¡El tiempo ha llegado! (v. 8)
Los acontecimientos del mundo y la realidad nos preocupan, nos confunden y, en ocasiones, nos aterran; pareciera que ¡todo será destruido! (v. 6). Habrá falsos profetas que nos engañarán y perderemos la esperanza. Pero será un tiempo de cambios, no de destrucción. Por eso, el Señor nos dice:
- Que nadie los engañe (v. 8).
- No les hagan caso (v. 8).
- Que nos los domine el pánico (v. 9)
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.
