MARTES 18

¡Ay de ti…!

Lectura del santo evangelio según san Mateo (11, 20-24)

En aquel tiempo, Jesús se puso a reprender a las ciudades que habían visto sus numerosos milagros, por no haberse arrepentido. Les decía:

«¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran realizado los milagros que se han hecho en ustedes, hace tiempo que hubieran hecho penitencia, cubiertas de sayal y de ceniza. Pero yo les aseguro que el día del juicio será menos riguroso para Tiro y Sidón, que para ustedes.

Y tú, Cafarnaúm, ¿crees que serás encumbrada hasta el cielo? No. Serás precipitada en el abismo, porque si en Sodoma se hubieran realizado los milagros que en ti se han hecho, quizá estaría en pie hasta el día de hoy. Pero yo te digo que será menos riguroso el día del juicio para Sodoma que para ti».

Palabra del Señor.

Hoy, Jesús no se dirige a Betsaida, Corozaín o Cafarnaúm, sino a nosotros y nuestras sociedades que, a pesar de conocerlo, escuchar su Palabra y haber recibido de él la salvación, hemos cerrado el corazón y puesto la mirada en otros ideales.

En las adversidades, en los problemas a los que nos enfrentamos y en las necesidades más acuciantes del hombre, su palabra, en silencio, nos reprende por no habernos convertido (v. 20).

Las consecuencias de nuestros actos serán el juicio al que nos someteremos.

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.