S. Lucas, evangelista

(v. 5).
Lucas fue un médico cristiano, de origen griego, que decidió ordenar los datos que tenía sobre Jesús, para animar a las comunidades cristianas que comenzaban a abandonar su celo por el evangelio. Escribió una obra en dos partes: el evangelio y el libro de Hechos de los Apóstoles.
Pablo lo llama “médico querido” y fue su compañero de viaje por las diferentes comunidades cristianas. Lucas subraya algunos rasgos de la personalidad de Jesús: la alegría, la misericordia, la oración, la justicia. Además, narra el impulso de la Iglesia naciente a partir de Pentecostés.
Lectura del santo evangelio según san Lucas
Lc 10, 1-9
En aquel tiempo, Jesús designó a otros setenta y dos discípulos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares a donde pensaba ir, y les dijo: “La cosecha es mucha y los trabajadores pocos. Rueguen, por lo tanto, al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos. Pónganse en camino; yo los envío como corderos en medio de lobos. No lleven ni dinero ni morral ni sandalias y no se detengan a saludar a nadie por el camino. Cuando entren en una casa digan: ‘Que la paz reine en esta casa’. Y si allí hay gente amante de la paz, el deseo de paz de ustedes se cumplirá; si no, no se cumplirá. Quédense en esa casa. Coman y beban de lo que tengan, porque el trabajador tiene derecho a su salario. No anden de casa en casa. En cualquier ciudad donde entren y los reciban, coman lo que les den. Curen a los enfermos que haya y díganles: ‘Ya se acerca a ustedes el Reino de Dios’ ”.
Palabra del Señor.
La cosecha es mucha (v. 2)
Hoy, ante las urgentes necesidades del mundo y de la sociedad, estamos llamados no sólo a rogar al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos (v. 2), sino a ir, también nosotros, a trabajar, ponernos en camino (cf. v. 3) y anunciar en cada hogar: ¡Que la paz reine en esta casa! (v. 5).
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.
