MARTES 18

Evangelio según Marcos 2, 23-28

Un sábado, Jesús iba caminando entre los sembrados, y sus discípulos comenzaron a arrancar espigas al pasar. Entonces los fariseos le preguntaron: “¿Por qué hacen tus discípulos algo que no está permitido hacer en sábado?”

Él les respondió: “¿No han leído acaso lo que hizo David una vez que tuvo necesidad y padecían hambre él y sus compañeros? Entró en la casa de Dios, en tiempos del sumo sacerdote Abiatar, comió de los panes sagrados, que sólo podían comer los sacerdotes, y les dio también a sus compañeros”.

Luego añadió Jesús: “El sábado se hizo para el hombre, y no el hombre para el sábado. Y el Hijo del hombre también es dueño del sábado”.

Palabra del Señor.

Se hizo para el hombre (v. 27)

El evangelio nunca pone impedimentos para el bien y, cundo se trata del hermano, se puede hacer, incluso, algo que no está permitido hacer en sábado (v. 24).

El sábado se hizo para el hombre, y no el hombre para el sábado. (v. 27)

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.