MARTES 13

Fíjense bien y cuídense de la levadura de los fariseos (v. 15)

Lectura del santo evangelio según san Marcos (8, 14-21)

En aquel tiempo, cuando los discípulos iban con Jesús en la barca, se dieron cuenta de que se les había olvidado llevar pan; sólo tenían uno. Jesús les hizo esta advertencia: «Fíjense bien y cuídense de la levadura de los fariseos y de la de Herodes». Entonces ellos comentaban entre sí: «Es que no tenemos panes».

Dándose cuenta de ello, Jesús les dijo: «¿Por qué están comentando que no trajeron panes? ¿Todavía no entienden ni acaban de comprender? ¿Tan embotada está su mente? ¿Para qué tienen ustedes ojos, si no ven, y oídos, si no oyen? ¿No recuerdan cuántos canastos de sobras recogieron, cuando repartí cinco panes entre cinco mil hombres?» Ellos le contestaron: «Doce». Y añadió: «¿Y cuántos canastos de sobras recogieron cuando repartí siete panes entre cuatro mil?» Le respondieron: «Siete». Entonces él dijo: «¿Y todavía no acaban de comprender?»

Palabra del Señor.

La función de la levadura es hacer que la masa fermente, para luego convertirse en pan; pero hay levaduras malas que corrompen la masa hasta hacerla inservible.

En la vida de fe, de esas levaduras hay que cuidarse (v. 15), para no sucumbir en el engaño y correr el riesgo de no comprender (cf. v. 21) el evangelio ni dejarnos transformar por sus enseñanzas. Si la levadura no fermenta la masa, pasaremos la vida lamentándonos del pan que no tenemos (v. 16).

Cuidémonos también de no ser levadura que engaña, impide y no deja que la vida de los otros fermente con la levadura del Reino.

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.