MARTES 13

Ya voy, Señor… (v. 29)

Lectura del santo evangelio según san Mateo 

Mt 21, 28-32

En aquel tiempo, Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: “¿Qué opinan de esto? Un hombre que tenía dos hijos fue a ver al primero y le ordenó: ‘Hijo, ve a trabajar hoy en la viña’. Él le contestó: ‘Ya voy, señor’, pero no fue. El padre se dirigió al segundo y le dijo lo mismo. Éste le respondió: ‘No quiero ir’, pero se arrepintió y fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?” Ellos le respondieron: “El segundo”.

Entonces Jesús les dijo: “Yo les aseguro que los publicanos y las prostitutas se les han adelantado en el camino del Reino de Dios. Porque vino a ustedes Juan, predicó el camino de la justicia y no le creyeron; en cambio, los publicanos y las prostitutas sí le creyeron; ustedes, ni siquiera después de haber visto, se han arrepentido ni han creído en él”.

Palabra del Señor.

Creer, arrepentirse y hacer la voluntad del Padre

En el Adviento resuena constante un llamado a la conversión y el arrepentimiento. Lo que implica un proceso de cambio radical en la forma de vivir, de pensar y de actuar, que sólo se logra con el sustento de un principio fundamental: creer.

A veces, ante el llamado del Padre, somos muy voluntariosos, decimos sí, pero nunca vamos (v. 29), o nos resistimos con un tajante ¡no!; pero, pasado el tiempo y con ayuda del discernimiento, nos arrepentimos, y vamos (v. 30).

No importa la situación en la que se encuentre nuestra vida (publicanos y prostitutas), todo depende de la hondura de nuestra fe y la decisión de hacer la voluntad del Padre.

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.