- Jn 3,7-15
Las cosas de la tierra

El cuestionamiento que Jesús hace a Nicodemo, se abre también a nosotros y nos interpela: Si no creen cuando les hablo de las cosas de la tierra, ¿cómo creerán si les hablo de las celestiales? (v. 12)
¿Cuáles son las cosas de la tierra? ¿Qué sentido tiene creer en ellas, para luego creer en las del cielo?
Las enseñanzas de Jesús se alimentan de la vida cotidiana, de las cosas ordinarias donde se cultivan las más bellas experiencias, tales como: curar, ayudar, escuchar, dar la mano, compartir el pan; admirar la creación, inclinarse ante la sencillez de una semilla y asombrarse con la abundancia de sus frutos; reconocer que nos equivocamos, perdonar a un hermano, amar a los enemigos, dar de comer, acoger, visitar, vestir al desnudo, dejarse amar, abrazar, trabajar unas cuantas horas, dar un beso…
A vece, complicamos la fe, elucubrando y haciendo grandes disertaciones en torno a ella, cuando en realidad, lo único que nos pide Jesús es comenzar desde abajo y poner los pies sobre la tierra: quien no se hace como un niño, no entrará en el Reino de los cielos. (Mt 18.3)
Tú, ¿crees, como un niño, en las cosas de la tierra?
Mario A. Hernández Durán, Teólogo
Que el Señor nos dé su mirada para comprender las cosas de la tierra.
- Dame tu ojos, con Marcela Gándara.
