CONMEMORACIÓN DE TODOS LOS FIELES DIFUNTOS
- Mt 25,31-46
¡Vengan, benditos de mi Padre! (v. 24)
Fieles difuntos: ¡Fieles creyentes!
La fidelidad al Reino se concreta en el servicio incondicional al hermano: estuve hambriento y me dieron de comer, sediento y me dieron de beber, era forastero y me hospedaron, estuve desnudo y me vistieron, enfermo y me visitaron, encarcelado y fueron a verme (vv. 35-36).
De nuestra fidelidad al Reino y el compromiso con los demás, dependerá la belleza de nuestra muerte.
¡Vengan, benditos de mi Padre!, tomen posesión del Reino preparado para ustedes… (v. 24).
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.
