- Mc 12.13-17

A Dios y al Cesar
Una peculiar tensión marca el ritmo de nuestra vida, aquella que se gesta entre lo temporal y lo eterno, lo material y lo espiritual; entre las cosas mundanas y las divinas. A veces, no sabemos cómo salvar una respecto de la otra, cuál es primero y cuál después; en fin, no tenemos claro qué nos piden la fe y seguimiento del Señor.
No hay mejor solución que poner cada cosa en su lugar: Den al Cesar lo que es del Cesar, y a Dios lo que es de Dios. (v. 17)
Pero…, ¿cómo logarlo? Es el resultado de una vida coherente, equilibrada, sincera, animada por el amor y la justicia:
Maestro, sabemos que eres sincero y que no te importa lo que diga la gente, porque no tratas de adular a los hombres, sino que enseñan con toda verdad el camino de Dios. (v. 14)
La fe no se desentiende de las obligaciones sociales, más bien las ilumina y las transforma en actos de justicia.
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.
