- Mt 17,22-27

¿Nos entristece?
El Hijo del hombre entregado en manos de los hombres (V. 22), no es cosa del pasado. Todavía hoy lo seguimos entregando en cada injusticia cometida contra el hermano, en el olvido y en el desprecio. No obstante, al tercer día, en cada amanecer, la promesa del Señor se cumple: ¡Resucitaré! (v. 23).
¿Esta realidad nos entristece o nos interpela? Estamos invitados a caminar con el hermano, no abandonarlo y hacer de la resurrección un referente de vida inagotable.
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.
