- Mt 5,1-12

Dichosos
Las bienaventuranzas no son una lista de elogios ni mucho menos una carta de felicitación dirigida a aquellos que se “portan bien”.
Es un discurso radical y con mucha fuerza, que nos habla del proyecto de vida planteado a quienes decidan ser seguidores de Señor y optar por su Reino. Aquí, dice el Papa Francisco, Jesús explicó con toda sencillez qué es ser santos… Son –las bienaventuranzas- como el carnet de identidad del cristiano. Así, si alguno de nosotros se plantea la pregunta: “¿Cómo se le hace para llegar a ser un buen cristiano?”, la respuesta es sencilla: es necesario hacer, cada uno a su modo, lo que dice Jesús en el discurso de las bienaventuranzas.
En ellas se dibuja el rostro del Maestro, que estamos llamados a transparentar en lo cotidiano de nuestras vidas. (Gaudete et exultate 63)
Alégrense y regocíjense, porque su recompensa será grande en los cielos (v. 12).
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.
