S. CARLOS BORROMEO

Lectura del santo evangelio según san Lucas (14,12-14)
En aquel tiempo, Jesús dijo al jefe de los fariseos que lo había invitado a comer:
«Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos; porque puede ser que ellos te inviten a su vez, y con eso quedarías recompensado.
Al contrario, cuando des un banquete, invita a los pobres, a los lisiados, a los cojos y a los ciegos; y así serás dichoso, porque ellos no tienen con qué pagarte; pero ya se te pagará, cuando resuciten los justos».
Palabra del Señor.
Hay muchas cosas en la vida que hacemos tan de costumbre que se han convertido, simplemente, en cosas ordinarias, a las que nos hemos habituado: salir con los amigos, comer con la pareja, organizar una fiesta con la familia, hacer una llamada a los hijos, o a los abuelos; saludar a los compañeros de trabajo, o a algún vecino con el que intercambiamos ideas sobre el clima, la política o la sociedad…
Y no es que todo eso esté mal, pero Jesús nos invita a hacer lo que normalmente no hacemos, reorientar nuestra vida en el sentido contrario… (cf. vv. 13-14).
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.
