Sta. Rosa de Lima.
- Mt 13,44-46

Vende cuanto tienes
Las cosas ordinarias son así, ordinarias, porque las conocemos a la perfección y las dominamos; forman parte de la rutina y la normalidad. Pero el Reino de los cielos es distinto, rompe todo esquema y excede toda expectativa: es como un tesoro escondido (v. 44) o como una perla preciosa (v. 46), ambos, de un valor incalculable y asombroso.
Pregúntate si tú lo has encontrado y lo distingues en el horizonte de lo cotidiano, entre tantas cosas.
¿Estarías dispuesto a vender todo lo que tienes, y comprarlo?
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.
