EL MARTIRIO DE S. JUAN BAUTISTA

Lectura de la carta de San Pablo a los Corintios
1 Cor 2, 1-5
Hermanos: Cuando llegué a la ciudad de ustedes para anunciarles el Evangelio, no busqué hacerlo mediante la elocuencia del lenguaje o la sabiduría humana, sino que resolví no hablarles sino de Jesucristo, más aún, de Jesucristo crucificado.
Me presenté ante ustedes débil y temblando de miedo. Cuando les hablé y les prediqué el Evangelio, no quise convencerlos con palabras de hombre sabio; al contrario, los convencí por medio del Espíritu y del poder de Dios, a fin de que la fe de ustedes dependiera del poder de Dios y no de la sabiduría de los hombres.
Palabra de Dios.
Hablar de Jesucristo (cf. v. 2)
Del mismo modo que Juan Bautista, busquemos que el centro de nuestro testimonio, de nuestras palabras y nuestras acciones, sea Jesucristo.
Aun cuando nos sintamos débiles y temblemos de miedo (cf. v. 3), no dejemos, como dice Pablo, de predicar el evangelio y que nuestra fe dependa del poder de Dios en nosotros (cf. v. 5).
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.
