LUNES 28

S. AGUSTÍN, OBISPO Y DOCTOR DE LA IGLESIA

¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas…! (v. 15)

Lectura del santo evangelio según san Mateo (23,13-22)

En aquel tiempo, Jesús dijo a los escribas y fariseos: «¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, porque les cierran a los hombres el Reino de los cielos! Ni entran ustedes ni dejan pasar a los que quieren entrar.

¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que recorren mar y tierra para ganar un adepto, y cuando lo consiguen, lo hacen todavía más digno de condenación que ustedes mismos!

¡Ay de ustedes, guías ciegos, que enseñan que jurar por el templo no obliga, pero que jurar por el oro del templo, sí obliga! ¡Insensatos y ciegos! ¿Qué es más importante, el oro o el templo, que santifica al oro? También enseñan ustedes que jurar por el altar no obliga. ¡Ciegos! ¿Qué es más importante, la ofrenda o el altar, que santifica a la ofrenda? Quien jura, pues, por el altar, jura por él y por todo lo que está sobre él. Quien jura por el templo, jura por él y por aquel que lo habita. Y quien jura por el cielo, jura por el trono de Dios y por aquel que está sentado en él».

Palabra del Señor.

Triste historia la de un cristiano que, en lugar de abrir caminos, construir sendas y permitir que sus hermanos caminen junto a él en la búsqueda del Reino, se dedique a cerrar puertas e impedir que la maravillosa experiencia de la salvación y la libertad que Dios nos ofrece a todos quede en manos de unos cuantos. Ni entran ustedes ni dejan pasar a los que quieren entrar (v. 13)

La hipocresía funciona a base de privilegios adquiridos, apariencias, simulaciones y mentiras. En cambio, quien vive según el evangelio es transparente, franco, humilde y acogedor.

Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor; si perdonas, perdonarás con amor. Si tienes el amor arraigado en ti, ninguna otra cosa sino amor serán tus frutos.

San Agustín de Hipona.

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.