LUNES 24

¿Acaso sigues esperando una señal prodigiosa?

Lectura del santo evangelio según san Mateo (12, 38-42)

En aquel tiempo, le dijeron a Jesús algunos escribas y fariseos: «Maestro, queremos verte hacer una señal prodigiosa». El les respondió: «Esta gente malvada e infiel está reclamando una señal, pero la única señal que se le dará, será la del profeta Jonás. Pues de la misma manera que Jonás estuvo tres días y tres noches en el vientre de la ballena, así también el Hijo del hombre estará tres días y tres noches en el seno de la tierra.

Los habitantes de Nínive se levantarán el día del juicio contra esta gente y la condenarán, porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay alguien más grande que Jonás.

La reina del sur se levantará el día del juicio contra esta gente y la condenará, porque ella vino de los últimos rincones de la tierra a oír la sabiduría de Salomón, y aquí hay alguien más grande que Salomón».

Palabra del Señor.

Preguntémonos si la fe no se habrá convertido en un espectador más de lo extraordinario, de lo imaginario y de lo prodigioso que el mundo pone frente a nosotros. La fascinación por los hechos paranormales y los fenómenos sobrenaturales nos pueden mantener absortos, no sólo de la realidad, sino también de la presencia de Dios en medio de nosotros.

Corremos el riesgo de no descubrir, con una fe sencilla y activa, la mano misericordiosa del Padre en lo ordinario y de no escuchar, con atención humilde, las palabras y las enseñanzas del Señor.

Aquí hay algo más grande que todo eso, ¿o acaso sigues esperando una señal prodigiosa?

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.