LUNES 14

¡Aquí hay uno más grande que todo eso!

Lectura del santo evangelio según san Lucas (11, 29-32)

En aquel tiempo, la multitud se apiñaba alrededor de Jesús y éste comenzó a decirles: “La gente de este tiempo es una gente perversa. Pide una señal, pero no se le dará más señal que la de Jonás. Pues así como Jonás fue una señal para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para la gente de este tiempo.

Cuando sean juzgados los hombres de este tiempo, la reina del sur se levantará el día del juicio para condenarlos, porque ella vino desde los últimos rincones de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.

Cuando sea juzgada la gente de este tiempo, los hombres de Nínive se levantarán el día del juicio para condenarla, porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás’’.

Palabra del Señor.

Hemos ya normalizado el modo de buscar, cualquier cosa, por medio de las redes, las plataformas, los sistemas, o los dispositivos. Buscamos información sobresaliente, o no, sobre algún acontecimiento; la respuesta a alguna pregunta; salir de alguna duda, o conocer, del modo que sea, algo que ignoramos

Son, en muchos casos, las señales que la gente busca para dar sentido a su vida, orientar sus decisiones, o, incluso, configurar su propia personalidad. Damos gran valor a aquello que, sin mucho pensarlo, nos pervierte.

También la fe se filtra por estos medios. Es más fácil dar un like a una imagen virtual, a una cadena de supuestos favores, o a un caso conmovedor, que adentrarse en la propia interioridad, donde el Señor ha apuesto su morada, allí, donde nos habla en silencio y nos dice: Aquí hay uno más grande que todo eso.

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.