
Lectura del santo evangelio según san Juan (16,29-33)
En aquel tiempo, los discípulos le dijeron a Jesús: “Ahora sí nos estás hablando claro y no en parábolas. Ahora sí estamos convencidos de que lo sabes todo y no necesitas que nadie te pregunte. Por eso creemos que has venido de Dios”.
Les contestó Jesús: “¿De veras creen? Pues miren que viene la hora, más aún, ya llegó, en que se van a dispersar cada uno por su lado y me dejarán solo. Sin embargo, no estaré solo, porque el Padre está conmigo. Les he dicho estas cosas, para que tengan paz en mí. En el mundo tendrán tribulaciones; pero tengan valor, porque yo he vencido al mundo”.
Palabra del Señor.
También nosotros, como los discípulos, a veces creemos comprenderlo todo y damos por descontado que hacer preguntas está de más (cf. v. 30); dejamos de ser humildes y perdemos la oportunidad de aprender siempre cosas nuevas.
Dejémonos interpelar: ¿De veras creen? (v. 31) Porque el creer no sólo se trata de lo que sabemos, sino de qué postura tomamos ante el Señor en medio de las adversidades: ¿lo dejamos solo, o somos capaces de mantenernos firmes y fieles junto a él? (cf. v. 32)
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.
